Qué es la cultura data-driven?

43

Cultura data-driven es la que se apoya en los datos para tomar mejores decisiones y escoger las alternativas óptimas. Buen ejemplo de ello son cualquiera de los gigantes de internet, como Google, Amazon o Facebook, pero también los es Walmart, que lleva ya cerca de cinco décadas impulsada por datos.

La cultura data driven se apoya en tres pilares:

  1. Tecnología: escalable, flexible, híbrida y orientada a la movilidad.
  2. Gobierno de los datos.
  3. Principios y valores que conforman la cultura empresarial la definen como abierta, colaborativa e inquieta.

Además, las organizaciones que enfocan su gestión de esta forma entienden que el 80% del esfuerzo de cualquier iniciativa se debe destinar al aseguramiento y mantenimiento de la calidad de datos (un problema generalizado y que el 52,3% de los científicos de datos califican de “el mayor obstáculo en su día a día”, según un estudio reciente de CrowdFlower).

Esta calidad se apoya en siete atributos, que no pueden faltar en ningún fragmento de información:

  • Completitud
  • Conformidad
  • Consistencia
  • Precisión
  • Unicidad
  • Integridad

Además de las cuestiones relacionadas con la calidad de los datos, muchas empresas quieren aprovechar los datos para tomar decisiones, pero no saben cómo abordar el proceso. Hacerlo es sencillo, si se tiene en cuenta que la clave está en conocer:

  1. Cómo llegar a la información, de qué modo recoger los datos.
  2. Cuáles son los datos que se desea utilizar.
  3. Cómo se emplearán los datos para alimentar decisiones de negocio.
  4. Con qué frecuencia se necesita la información para tomar decisiones accionables.
  5. De qué manera hay que presentar los datos para que puedan ser digeridos fácilmente, se analicen y lleven a la toma de acción.

Lo contrario a una cultura impulsada por los datos:

Screenshot_2

Las empresas cuya cultura no está impulsada por sus datos suelen tener una visión limitada, contar con procesos menos efectivos y no ser tan competitivas como el resto. A este tipo de organizaciones se las reconoce por algunos de los siguientes rasgos:

  • Los datos son inaccesibles, ya sea debido a la tecnología o las aplicaciones, bien por motivos relacionados con las autorizaciones o el establecimiento de prioridades, bien por causa de la configuración de los procesos o los departamentos.
  • No se provee al usuario de los datos que necesita (falta autonomía) o no se hace a tiempo.
  • Los usuarios perciben problemas relacionados con el procesamiento de datos o su calidad (no existen responsables designados).
  • Las opiniones y discusiones no se basan siempre en datos objetivos.
  • Las herramientas a disposición del personal no son colaborativas, ni siquiera en lo que respecta a la preparación y análisis de datos.
  • Las nuevas tecnologías se consideran como una barrera o un problema.
  • La cultura organizacional no es abierta, carece de la suficiente transparencia y no resulta democrática.

Tampoco es una empresa data driven la que contrata un científico de datos e implementa una selección de nuevas tecnologías, donde no faltan Hadoop, Hive o Spark. Y se queda ahí, creyendo que los cambios llegarán solos, sin hacer ningún esfuerzo, sin alinearse con los principios de un nuevo modelo de negocio y una forma diferente de trabajar.

Cuando en una empresa la cultura no está impulsada por los datos, el riesgo comienza a formar un cerco que la rodea y aísla. Los primeros indicios son:

  1. La identificación de los residuos y procesos innecesarios se complica, lo que significa que los costos aumentan injustificadamente.
  2. Al tomar decisiones basadas en opiniones, intuiciones o corazonadas, en vez de en datos objetivos, el riesgo se dispara.
  3. El nivel de conocimiento acerca de los procesos y sus resultados más probables se difumina, lo que dificulta la toma de decisiones.
  4. No es fácil conocer y servir mejor a los clientes, a pesar de los esfuerzos, la retención se logra con dificultad y los niveles de satisfacción van en continuo descenso.
  5. La alineación entre la eficacia operativa interna y la experiencia del cliente externo parece una utopía, en un entorno de trabajo en el que compartir información no es posible y nadie disfruta de una visión única ni de una sola versión de la verdad.

Cuando una empresa está en este punto ni sabe lo que quiere, ni lo que necesita, ni mucho menos lo que el cliente espera. Está condenada al fracaso.

Fuente: https://www.oreilly.com/data/free/files/data-driven.pdf